Freitag, 15. Februar 2019

Muestra la cara


Muestra la cara

Hay sol

Sal al café

Hay sol

Ve en masa

Hay sol

Interrumpe la calle

Hay sol

Grita bien alto

Hay sol

Sonríe 

Hay sol

¿Decretan algo los días de sol?


Y en días anteriores

Esconde la cara

No hay sol

No salgas al café

No hay sol

No vayas en masa

No hay sol

Bloquea la calle con tu colorido paraguas

No hay sol

No grites

No hay sol

¿Decretan algo los días sin sol?


Natalia Lévano Casas
Heidelberg, 15 de febrero de 2019

Un estornino hoy


Un estornino hoy

Con sus típicas líneas que cortan su fondo negro

Un estornino hoy

Apacible y curioso

Un estornino hoy 

Saltando de baranda en baranda 

Un estornino hoy

Sin miedo ni arrepentimiento

Ingirió a uno de alas dispares

Lo devoró

Un estornino hoy

Luego del banquete

Se alejó alegremente.



Natalia Lévano Casas

Heidelberg, 15 de febrero de 2019

Freitag, 18. Januar 2019

Todos vuelven/ Alle kehren zurück

Der Text wurde von dem Schriftsteller César Miró geschrieben, die Musik ist auch von César Miró. Gesungen wird von Rosa Guzmán für den peruanischeb Film Sigo siendo.


Todos Vuelven
(Vals Peruano)
Letra y Música de César Miró

Todos vuelven a la tierra en que nacieron,
al embrujo incomparable de su sol,
todos vuelven al rincón donde vivieron,
donde acaso floreció más de un amor.

Bajo el árbol solitario del silencio,
cuántas veces nos ponemos a soñar,
todos vuelven por la ruta del recuerdo,
pero el tiempo del amor no vuelve más.

El aire que trae en sus manos
la flor del pasado, su aroma de ayer,
nos dice muy quedo al oído
su canto aprendido del atardecer.

Nos dice su voz misteriosa,
de nardo y de rosa, de luna y de miel,
que es santo el amor de la tierra,
que es triste la ausencia que deja el ayer



Alle kehren zurück

Alle kehren zurück in das Land in dem sie geboren,
zum unvergleichlichen Zauber seiner Sonne,
alle kehren zurück zum Ort wo sie einst lebten,
dort, wo vielleicht mehr erblühte als eine Liebe.

Unter dem einsamen Baum der Stille,
begannen wir oft zu träumen,
alle kehren zurück auf dem Pfad der Erinnerung,
aber die Zeit der Liebe kehrt nie mehr zurück.

Die Luft in seinen Händen,
die Blume der Vergangenheit, sein Duft von Gestern,
flüstert uns leise ins Ohr
sein vertrautes Lied von der Abenddämmerung.

Seine mysteriöse Stimme erzählt uns
von indischen Narden und Rosen, von Mond und Honig,
wie grenzenlos die Liebe zum Land,
wie traurig das Fehlen, das das Gestern hinterlässt.

Freitag, 28. Dezember 2018

Atrapada

Estos días son grises, sin embargo más que nunca ha habido marcadas líneas en estos días. Algunas líneas eran de filigrana, y  se congelaron como en una infinita exposición de un desconocido y gran orfebre. 
Y sí, atrapada estaba por el día, atrapada por la quietud y la neblina, y por el arte de las arañas también. 













Fotos y texto: Natalia Lévano Casas
Heidelberg, 28 de diciembre de 2018.

Mittwoch, 26. Dezember 2018

Y ya en casita. “Pero antes...”

"Pero antes..." Así interrumpía mi madre cuando contaba algunas historias. Y nosotras, sus hijas, sonreíamos.
Sí, ya en casita y con la calefacción encendida. Después de haber estado en el teatro viendo 1001 Noches o el Poder/o la Fuerza de Contar .
Hoy por la  mañana al ver la niebla, juré que saldría el sol. Así me había dicho siempre un amigo ruso, así lo indicaba hoy también el pronóstico del tiempo, así había sido siempre, pero hoy no lo fue. Me daba lo mismo. Yo tenía desde hace varios días inmensas ganas de ir al teatro con niebla o sin ella, con gente o sin ella. Me dije además que ya que iba a Mannheim podía asistir a dos funciones, al teatro y a la ópera. Quería comer mucho para aguantar tanta arte, pero no tenía nada de hambre a las doce del mediodía. Me dije que con la poca plata que tenía me podía comprar algo para matar el hambre que tendría después de la primera función que terminó a las 4.30 de la tarde. Al ver el día con un enorme velo transparente quise más bien quedarme por el bosque donde suelo pasear.  Vi en los árboles el movimiento que no tenía el día. De este día en cambio se quejaba una vecina que me preguntó si iba a llover porque ella no llevaba paraguas. Yo le dije que no iría a llover, y que el día tenía que quedarse así.

Hoy es un día festivo en Alemania, es el segundo día de Navidad. Los días festivos en Alemania son más incómodos para viajar de pueblo a pueblo, o de ciudad a ciudad. Los buses no pasan tan seguido, sin embargo tuve suerte con todas las conexiones. En Mannheim caminé y pasé por una torre rodeada por un parque donde ya no se vendía más vino caliente aromatizado con especias, o Glühwein. Me refiero al Wasserturm. Esta vez, este 2018, no vi el Mercado de Navidad. Solo vi unas bolas rojas colgadas todavía en lo alto de los árboles y a los obreros desarmando las casetas del Mercado de Navidad.

Bueno, continúo con mi historia de dos en un día: dos funciones en un día. Fui a ver la puesta de Las 1001 Noches o el Poder de Contar. El teatro estaba repleto, lleno de gente de todas las edades y de todos los estratos sociales. A mi lado un niño se hacía el que roncaba para molestar a la mamá, o por lo menos eso creí yo. Al final cuando había que aplaudir la madre le dijo que los actores no ganaban mucho y que su pago es el aplauso del público. Los actores salían y salían, y el niño dejó de aplaudir porque su madre le había dicho que ellos dejan de salir cuando uno ya no aplaude. Al final uno de los actores dijo que ya se iban, claro, sus familias esperaban en este día festivo. Fue una puesta muy buena. Al final salí para pescar algo para comer por allí, pero el frío no me dejó continuar mi ruta teatral. La siguiente función iba de 6 a 10 de la noche. Por eso no fui a la ópera, sino a casa.

Decidí ir un poco por el río, pero el frío pudo más conmigo que yo con él. Subi al tranvía que iba más normal de lo común, la gente iba relajada. En la estación de trenes tomé un tren equivocado, además del baño de ese vagón salía el agua apestando y no se detuvo en mi parada, seguí una parada más, y pude alcanzar el tren de regreso. Ya en la parada de tranvías me di cuenta que la gente está volviendo. Y yo al llegar a casa vi que había un accidente en mi calle, el bus se detuvo justo en mi parada. Y yo llegué sana y salva, y después de haber comido escribo esto. Nada más. Ya no hay un antes , sino un después.


Natalia Lévano Casas
Heidelberg, 26 de diciembre de 2018.

Samstag, 3. November 2018

Pure

De noche.

Los mundos,

un mundo.


 
De pie,

dentro de un espacio,

en un círculo no trazado.

Atento.

Tú, dentro del círculo ya mentado.

Y poco a poco

comienzas a hablar sonidos

uno por uno,

uno por uno,

dos, tres, uno.

Miras a todos tus compañeros

son de cariño,

de madera

son de tela 

y de metal.



Escapas de todos los instrumentos

por un instante.



Rompes el círculo anterior

escapando con una pandereta

hacia el centro de todo.



Un silencioso corte, y

desvanecen los círculos

llueven más sonidos.

Las cuerdas son guitarra

Los golpes son tambores

Y las palabras: susurros.

Mas otras cuerdas ahorcan de repente toda posible alegría.



Cuidadosamente entras en el círculo otra vez.

Un micrófono se arriesga a bailar

Dos bailarines discuten bulliciosos,

¿son acaso actores?

Sus palabras callan las cuerdas y los golpes.

Tú esparces una calma paternal.

Tú escarbas pequeños mundos

desde un rincón.


 
En un momento saltas a la India, 

y una mangera nos trae diferentes sonidos.


Cajón y palmas invaden las tablas,

piernas y brazos en el aire. 

Piernas y brazos en el suelo,

ellos trazan líneas perpendiculares

trazan círculos.


Trabalenguas de guitarra.

Mientras un cencerro se derrite en el agua.

Una mano fina

devuelve el cajón peruano a tu rincón.


 
Y una vasija soleada intercala en pequeñas olas

sonidos de agua

y silencios de sed.

La palma de tu mano toca el agua,

tus manos entreabiertas

dejan caer líneas paralelas de agua.

Líneas de agua.

Líneas de agua,

líneas de agua,

líneas de agua.

Unas cuerdas movedizas las acompañan

tú. de espaldas a nosotros:

tu publico.

Te comunicas con tus amigos del círculo

trazado secretamente entre tus amigos y tú

del sóstenme como obligación en una de las parejas de baile,

al baile ligero, libre y loco del grupo

y tú te mueves hacia todos los instrumentos.


 
Te despides.

Ahora los sonidos los trae el público.

Mis aplausos entre ellos.

Afuera la noche tiembla de alegría.



 Natalia Lévano Casas

Heidelberg, 6 de enero de 2016  
 







Sonntag, 30. September 2018

Meine Heimat ist Peru. Das Meer mit dem kalten Wasser und die vielen Fische sind für mich auch meine Heimat. Das Essen, die Früchte, die ich liebe: Chirimoyas, Mangos, Papayas, Lucuma, etc. sind meine Heimat. Heimat ist, wenn deine Mutter und dein Bruder am Flughafen auf Dich warten. Heimat ist für mich der Ort, der sehr verschieden ist, als wo ich lebe. Die Heimat muss man lieben. Aber nicht in dem Sinne von Flaggen oder nur Symbole. Meine Heimat, mein Land ist sehr reich an verschiedenen Sachen, zum Beispiel: Peru verfügt über 53 Naturschutzgebiete und über 84 der 104 in der Welt existierenden Lebenszonen. Aber alles bedeutet nichts, wenn man nur nach Gold und Öl in Peru sucht. Die letzten 5 Präsidenten Perus waren für mich keine Patrioten, Leute ohne Heimat, für solche Leute ist die Bank ihre Heimat.

Das Erste woran ich mich erinnern kann? Mmmmm ……
 
An meine Familie, an mein Haus. Die Tänzer und Musiker, die bei uns öfter waren. Die Bibliothek meines Vaters. Die Schallplatten und CDs zuhause.
Als eine chilenische Frau aus Pinochets Diktatur geflohen ist. Sie war hoch schwanger und suchte Zuflucht bei einer Nachbarin, danach kam die Ambulanz und die Polizei. Hoffentlich wurde sie nicht festgenommen.

Ich erinnere mich an die Erdbeben und an das Orangenblütenwasser (agua de azahar), die wir immer nach dem Erdbeben bekamen, und das zur Beruhigung diente.
Ich erinnere mich an meine Schulen. Die Schulzeit war sehr langweilig.
Ich erinnere mich an die viele Anschläge der terroristischen Gruppen. Ich erinnere mich, dass wir Kerzen anzünden mussten, um Licht zu haben.

Heidelberg, den 25. August 2018 

Natalia Lévano Casas

Die Texte entstanden mit der Frage nach der Heimat  für das Theaterprojekt "Volksfest" in Mannheim. 

Foto: Natalia Lévano Casas
Foto: Natalia Lévano Casas

Foto: Natalia Lévano Casas

Foto: Natalia Lévano Casas