Samstag, 27. Januar 2018

Llueve demasiado

Esta foto es del día 30 de diciembre. El penúltimo día de 2017, el último día de los supermercados abiertos y de las tiendas a toda luz artificial de Navidad. Ese día llovió mucho, sobre todo cuando me encontraba bajo techo, bajo el techo del Teatro Nacional de Mannheim. Lo sé porque cuando salí del teatro vi charcos y charcos ya instalados en el cemento público. Llegar a casa fue un poco un viaje frío por el tiempo y por la gente que ya quería que se vaya el año. A mí tampoco me dio lo mismo este año. 
El tren llevaba a la gente que ya despedía el año con cerveza, o acaso ese día había habido fútbol y se celebraba el triunfo o se lloraba la derrota. No lo sé. No lo creo. 
Yo me concentré en el tren, en mi vagón, observando todo y a todos, lo hago siempre. Perdón por mi mala educación. Pero de repente ves hacia afuera, y todas las imágenes del tren se quedan chicas o se evaporan, y ves entre las gotas de una de las ventanas, entre las cervezas secas y volteadas en el basurero metálico rectangular, a una doña vestida de blanco, no sé si decir que estaba envuelta de blanco de pies a cabeza, parecía más una figura creada por algún ingenioso encargado del vestuario de cualquier teatro. No es la primera vez que la veo. La seguiré buscando en las estaciones. Aquella vez la vi en la Estación Central de Heidelberg.

Foto: Natalia Lévano Casas



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